Un párrafo que no escribiste
Un número de cuenta nuevo en la página de pago, un aviso falso, un teléfono distinto. Te enseñamos la línea que entra y la que sale.
WebBorder recorre tu web como un visitante, y también como la ve Google, y te avisa si cambia algo que no has cambiado tú: un texto, un enlace, un formulario, un script. Lo ves en rojo y verde y decides en diez segundos.
Sin tarjeta y sin instalar nada en tu web. Tu primera web, gratis. Abrimos en unos días.
Hoy casi nadie pone un «hacked by» en la portada. Lo que se hace es discreto, y por eso nadie se entera hasta que un cliente reclama.
Un número de cuenta nuevo en la página de pago, un aviso falso, un teléfono distinto. Te enseñamos la línea que entra y la que sale.
Código que copia las tarjetas de tus clientes mientras compran. Si tu web empieza a cargar algo de un sitio que nunca había usado, lo sabes.
El formulario de contacto o de pago sigue igual por fuera, pero manda lo que escriben tus clientes a otro servidor.
Enlaces escondidos al visitante pero visibles para Google. Hunden tu posicionamiento y tú no ves nada raro en tu web.
Miramos cada página como navegador, como móvil, como Googlebot y como quien llega desde Google. Si no coinciden, algo pasa.
Un enlace con una errata a un dominio sin registrar: el día que alguien lo compre, tus visitantes acabarán en su web.
Hay ataques que se esconden de ti. Si entras escribiendo tu dirección, todo funciona. Pero quien llega desde Google y pulsa un enlace acaba en un casino, y tú no te enteras hasta que Google te marca como peligrosa.
Escribe la dirección y demuestra que es tuya con un registro en el DNS o un fichero. Nada que instalar en el servidor.
Los primeros rastreos solo miran. Así aprende lo que cambia solo, como fechas, contadores o bloques que rotan, y no te avisa de eso.
Por correo y en tu panel. Si el cambio es tuyo, lo apruebas y deja de avisar. Si no, ya sabes qué tocar y desde cuándo.
Cuando subes un producto nuevo, tu web cambia en varios sitios a la vez: la portada, su categoría, la página de novedades. WebBorder reconoce que es un solo cambio y te lo cuenta una vez, con lo que ha entrado y lo que ha salido.
Cada web con su estado y un radar que te dice cuándo la estamos revisando. Si una se pone en rojo, lo ves al momento. Y si llevas las webs de tus clientes, te enteras tú antes que ellos.
No. WebBorder mira tu web desde fuera, como cualquier visitante. Sirve igual para WordPress, una tienda online o una web hecha a mano.
Te llega el aviso, pulsas «Lo he cambiado yo · aprobar» y pasa a ser lo normal. Si tu web cambia a diario, como un blog, puedes pedir que solo te avise de lo grave.
También te avisamos. La comprobamos cada minuto (cada cinco en el plan gratuito); si no responde dos veces seguidas, y después de confirmar que el problema no es nuestro, te llega el aviso. Y otro cuando vuelve, con cuánto ha durado. Además, te avisamos antes de que caduque el certificado HTTPS.
Para que nadie pueda usar WebBorder para vigilar webs ajenas. Basta con añadir un registro en el DNS o subir un fichero, como en Google Search Console.
Estamos terminando de configurar el servicio y abrimos en unos días, empezando por el plan gratuito. Apúntate y te escribimos el día que puedas crear tu cuenta. Starter y Professional llegarán después.